jueves, 15 de junio de 2017

Visita a Fulgencio Argüelles



Algunos integrantes de los clubes de lectura de novela viajamos hasta La Cenera, Asturias, para conocer, charlar y pasear con el escritor Fulgencio Argüelles.


Previamente habíamos leído su novela "El palacio azul de los ingenieros belgas" ambientada en este territorio.


En una jornada muy enriquecedora nos habló de su labor creativa.

Destacaría la conversación sobre sus obras que tuvimos antes de una comida, presidida por un nutritivo “pote asturiano”,  en  el Restaurante La Panoya. Fulgencio nos confesó que cada obra sirve a una idea principal. En el caso de “El palacio azul..”  es la posibilidad de vivir sin rencor.

Esta posibilidad, la otorga Fulgencio al joven protagonista Nalo, narrador y testigo de una serie de sucesos y hechos que, situados en el plano de la historia, abarcan desde la dictadura primorriverista a la huelga o revolución de octubre de 1934.

Los hechos se suceden y Argüelles agrega siempre la repercusión de los mismos en la conciencia del personaje, creándose así una doble capa que otorga densidad y hondura a una historia jalonada por lo que podemos llamar la poética de la multiplicidad de los momentos.




Posteriormente, Fulgencio nos condujo por el pasado y presente minero visitando el poblado de Bustiello que pertenece al Patrimonio industrial asturiano.


Un conjunto levantado entre 1890 y 1925 por la Sociedad Hullera Española, una relevante empresa minera del grupo industrial del Marqués de Comillas. Una iglesia, un monumento, un casino, una escuela, un sanatorio…y los alojamientos, para ingenieros y obreros, que responden a un cuidado plan de conjunto y un esmero estético inusuales. 
Para descubrirlo y comprender las claves del “paternalismo industrial”.






Para el próximo curso esperamos que Fulgencio devuelva la visita a nuestra biblioteca. Para entonces queremos leer “No encuentro mi cara en el espejo”.


Fulgencio Argüelles (Aller, Asturias - 1955)


Estudió psicología en las universidades de Comillas y Complutense de Madrid, especializándose en psicología del trabajo y de las organizaciones. 

Después de una larga estancia en Madrid, en 1997 regresó a Asturias para residir en Cenera (Mieres), el lugar donde había pasado su infancia y su juventud.

viernes, 9 de junio de 2017

¿Deben votar sólo los más preparados?, de Rodrigo Terrasa

“Ni las personas que desconocen quién fue Napoleón ni los gordos que siguen comiendo donuts deberían poder votar. Lo dice el segundo Iniesta más influyente en España, Robe, cantante y poeta de Extremoduro, y resume con voz nicotinada lo que otros pensadores han plasmado en refinados estudios de teoría política: «Lo malo de la democracia es que todo el mundo puede votar».

La solución a las inquietudes de Robe se llama epistocracia, remedio insinuado por Platón o John Stuart Mill hace siglos y perfeccionado por el filósofo y profesor en la Universidad de Georgetown Jason Brennan en su último libro, uno de los más polémicos del pasado año, Against Democracy (Contra la democracia)”.

Así de rotundo comienza el artículo de Rodrigo Terrasa que comentamos en esta sesión, última de la 2ª temporada de Articularia. Un primer párrafo provocador que incita a seguir leyendo el artículo hasta el final.


www.elmundo.es/papel

«El mejor argumento en contra de la democracia es una conversación de cinco minutos con el votante medio»
(Palabras de Winston Churchill)

Impresiones de la sesión

 Estuvo animada la última reunión del curso escolar de Articularia. El tema era atrayente, ¿Deben votar sólo los más preparados?, de Rodrigo Terrasa. La presentación corrió a cargo de César. Y en la misma nos hizo una documentada exposición tanto de las aportaciones del nobel autor, como de la peculiar concepción que considera el artículo, que no es otra que dar una mayor relevancia, en los procesos electorales, a todos aquellos que demuestran un mayor preocupación por la dinámica política, entendida ésta como el interés por las cuestiones públicas. También el ponente aportó las críticas que a otros autores les merecía esta visión de Terrasa.

Todos coincidimos en la idea de que el tema es muy de actualidad a raíz sobre todo de los sorprendentes resultados de las elecciones generales celebradas en EEUU y de la salida del Reino Unido tras el referéndum. La pregunta que nos planteamos es ¿están los electores informados de las propuestas electorales de los candidatos a los que votan?. El último barómetro de CIS confirma que a más de la mitad de los votantes españoles la política les interesa poco o nada; cuesta creer que estos votantes se molesten en informarse sobre un tema que ellos mismo reconocen que no les interesa. A raíz de los resultados del último estudio sobre el conocimiento de los ciudadanos en materia electoral, el sociólogo Fermín Bouza concluye lo siguiente: “La gente no sabe, ignora los programas políticos y económicos, y, muchas veces ni siquiera los entiende porque es ignorante en economía y otras cuestiones”.




A partir de esta realidad nos planteamos si es justo que el voto de una persona que se preocupa por mantenerse informado de la situación política del país valga lo mismo que el de aquel que se declara desinformado al respecto; o incluso planteamos si deberían pasar una prueba de conocimientos antes de votar. Terrasa propone la tesis del profesor de filosofía, Jason Brenan, que afirma que en general los votantes son unos ignorantes en cuestiones políticas, y propone implantar la epistocracia, que admite dos fórmulas: los ciudadanos pueden adquirir el derecho al voto si pasan un examen previo de conocimiento político básico; o bien que cada ciudadano tenga un voto pero los más competentes puedan adquirir votos adicionales.


Todos convenimos en admitir que hay un elevadísimo número de ciudadanos desinformados de la situación política y que la suma de votantes sin criterio puede condenar al resto de la ciudadanía. Incluso el profesor de ciencia política Manuel Arias admite que pese a que las propuestas de Brennan son indeseables e impracticables, el argumento moral sí es sostenible: “la necesidad de que el ciudadano se tome en serio un derecho que ha costado mucho universalizar; que se tome en serio a sí mismo”. Algunos resaltaron la crítica que el profesor de filosofía Gil Martin hace de la solución que aporta Brennan, a la que califica de paternalista y que se basa en una aversión a la democracia. 

El debate generó un cruce apasionado de intervenciones. Volvimos a contar con las siempre fervientes intervenciones de María e Ignacio. Se discutieron las dudas razonables a la propuesta, tales como ¿quién decide qué es estar bien informado?, ¿quién elige a los que eligen?, ¿cuáles son los criterios por los que una política es mala?, y se invocó al principio de igualdad, según el cual todos los votos han de tener el mismo valor, con independencia de cuál sea el resultado de estos y el peligro, como dice Manuel Arias, de “elevar al poder a un cirujano de hierro” cuando los resultados no han sido los deseados. César planteó la pregunta que Brennan formula para defenderse de las críticas: tanto el sistema epistocrático como el democrático son imperfectos y defectuosos, pero ¿qué sistema funcionaría mejor?




Luis dejó muy claro que él ve muy difícil establecer quién puede votar y cómo formular las preguntas. María quiso resaltar que le parece sorprendente que a más de los votantes españoles no les interese la política. “No creo en este dato estadístico del C.I.S., en todo caso el problema es de la formación de los que se presenta”, afirmó de forma rotunda Luiso. Antón hizo hincapié en el valor del sufragio universal e insistir en la formación. Habría que solventar el que la gente se deje manipular y establecer alguna fórmula para que evitar que voten, afirmó Manuel. Iñaki dejó muy claro que no se puede caer en el segregacionismo y Marta se manifestó de manera rotunda: no estoy de acuerdo con Brennan. Ignacio opina que la gente no es tan tonta como parece y que aunque muchos votan con el estómago no es un hecho tan problemático.

Alejandro quiso recordarnos a todos que el artículo olvida que hemos llegado hasta aquí fruto de la soberanía popular y que, como dice Dewey, nadie sabe mejor que uno mismo dónde le aprietan los zapatos. “No se puede privar a nadie del derecho al voto, ¿cómo reaccionarían los votantes excluidos?”, se cuestiona José Ángel. Amelia afirmó que votar debería ser obligatorio y Luis Miguel reivindicó la necesidad fomentar una mayor conciencia colectiva en nuestra sociedad para afrontar este tipo de limitaciones.

Al final de la sesión se puso de manifiesto el sentir de la mayoría de que a pesar de reconocer que hay un gran número de ciudadanos que votan desinformados, sería muy complicado establecer un criterio de selección que fuera justo, por lo que es necesaria una educación ciudadana a este respecto. En este sentido César subrayó la necesidad de conseguir que el ciudadano adquiera un espíritu crítico y llegar a un voto maduro forjado a través del análisis de las diversas fuentes de información que existen en nuestra sociedad. De esta forma conseguiremos tener votantes que valoren la importancia de la política y de estar informados en esta materia, y no habría necesidad de esta manera de pasar por ninguna prueba de aptitud para ejercer el derecho al voto.




Como siempre la hora de cierre se nos echó encima y nos fuimos a tomar el vino de fin de curso; no pudimos evitar seguir el debate en el bar, la relevancia e interés del tema de nuestra última sesión lo requería, aunque, ya fuera de nuestra sala de reuniones, de una forma más distendida.

                                                                                                                           Articularia


Rodrigo Terrasa Gras

Nacido en Malilla, Suecia. Licenciado en Ciencias de la Información, Periodismo por la Universidad CEU Cadenal Herrera de Valencia

En la actualidad es periodista en El Mundo.es., especializado en información política, reportajes y entrevistas. Ha sido redactor de suplemento Náutica, que se publica mensualmente con la edición nacional de El Mundo y ha sido coordinador y editor de El Mundo en Valencia.

Ha escrito artículos como Rita Barberá tras el telón, Cuánto nos cuesta la corrupción, La memoria de la guerra es un fiasco, Manual de estafa electoral, El huerto del exbanquero. Actualmente reside en Madrid.


Queremos aprovechar esta última reunión para destacar la cordialidad, el respeto y la tolerancia que se manifiesta en los debates entre los miembros del Club a la hora de expresar cada una de sus opiniones, independientemente de la tendencia ideológica de cada uno.

Gracias a todos, feliz verano y nos vemos en octubre para iniciar una nueva temporada de nuestro club de lectura de artículos de prensa.

Seguimos en contacto en nuestro apartado de comentarios e invitamos a todo el que quiera participar con sus críticas y reflexiones.

                                                       A r t i c u l a r i a

lunes, 5 de junio de 2017

"La mujer que buceó dentro del corazón del mundo" de Sabina Berman


Karen es una fierecilla abandonada que ni siquiera sabe hablar cuando su tía Isabelle se hace cargo de la industria atunera que acaba de heredar, y descubre con sorpresa su existencia. Gracias al tesón y al cariño de Isabelle, la niña empieza a hablar y va a la escuela, pero se le diagnostica una suerte de autismo funcional. Ello no le impedirá llegar a la universidad o tener ideas brillantes para el negocio familiar, aunque sus comportamientos y puntos de vista chocarán siempre con las ideas establecidas y serán causa de situaciones embarazosas o cómicas. 

El relato de Karen, más lúcida que muchos de los que la rodean, reivindica la intuición y los sentidos frente a la razón, el derecho a ser diferente. Su particular sensibilidad no siempre es comprendida por los otros. Dura pero frágil, incomprendida y genial.



Sabina Berman Goldberg (México, 1956-)

Nació en la Ciudad de México el 21 de agosto de 1956.  Escritora, dramaturga, narradora, ensayista, directora de teatro y directora de cine mexicana de origen judío, estudió Psicología en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y, utiliza la escritura y el teatro para comunicar sus perspectivas sobre la sociedad. En forma de poemas, novelas, ensayos y obras de teatro, Berman comunica a las personas la dificultad de pertenecer a una minoría y mediante su obra lucha por sus derechos.

Su obra más famosa es su novela La Bobe, escrita en 1990 y que ha sido traducida a varias lenguas. Ha recibido muchas distinciones, como el Premio de Poesía Pluridimensional Juguete 1974 por Mariposa y al año siguiente el Premio de Poesía Pluridimensional Maracas por Año Internacional de la Mujer. En ese mismo año ganó el Premio de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de México por la cinta La tía Alejandra.
Es autora de títulos como La maravillosa historia del niño pingüica, de cómo supo de su gran destino y de cómo comprobó su grandeza, Los ladrones del tiempo o Feliz nuevo siglo dr. Freud, así como obras teatrales, entre las que cabe mencionar El jardín de las Delicias o El suplicio del placer, Un buen trabajador de piolet o Rompecabezas y Muerte súbita, amén de varios libros de poesía. El primer libro que se edita en España de Sabina Berman se titula La mujer que buceó dentro del corazón del mundo.

viernes, 26 de mayo de 2017

“Penes, vulvas e ingeniería social”, de Jorge Vilches

Al autobús de “Hazte Oír” no se le ha contestado con una batería argumental, o debates en medios, como si fuera un país libre, sino con amenazas de denuncias judiciales, ofensas, retirada policial, e insultos. La reacción airada e insultante de los medios y de ciertos cargos públicos a un mensaje políticamente incorrecto es una prueba de la dictadura del pensamiento único.[…]

El método es la lógica de los intolerantes, que obliga a eliminar al que piensa distinto o quiere iniciar un debate. No se trata solo de que los grupos que apoyan la verdad oficial son subvencionados y aupados a los medios de comunicación, convirtiéndose así en un resorte personal e interesado para el ascenso social y económico. Es que, además, los que opinan de forma diferente, reclamando libertad para decidir su presente y futuro, su moral y comportamiento, son acosados, insultados y expulsados de esa comunidad progresista y perfecta. [...]

No me importa la certeza o la falsedad del mensaje, sino el bloqueo oficial y oficialista a la discrepancia, que muestra el recorte en las libertades, resultado de esa rendición consciente e inconsciente a la hegemonía cultural progresista.

www.vozpopuli.com


  Impresiones de la sesión

No sé si fue la tarde radiante y calurosa de verano anticipado que tuvimos, las bajas justificadas de muchos tertulianos, el tema que ese día tratábamos -el autobús del pene y la vulva- que ya se nos había quedado totalmente desfasado, tras la intensa campaña sobre educación, o el correo que ese día se le olvidó al coordinador -dura reprimenda para él-, el caso que ese día la tertulia fue de las menos concurridas.



La presentación del artículo -"Penes, vulvas e ingeniería social", de Jorge Vilches- recayó sobre Antón, que, como en él es habitual, hizo una defensa muy documentada de su tesis. Esta consistió, esencialmente, en destacar una izquierda muy relativista -en todas sus tendencias, socialdemócrata, socialista marxista...-  que iba perdiendo todo tipo de valores en su histórico enfrentamiento con la tradición, tal y como viene a señalar el autor del artículo en el siguiente párrafo:

"... El Progresismo internacional ha impuesto una idea de comunidad basada en las identidades de grupo opuestas a las tradiciones. Es el viejo planteamiento maoísta de conformar una Sociedad Nueva extirpando los "cuatro viejos": pensamiento, educación, cultura y costumbres. Y lo llevan haciendo al modo gramsciano desde la década de 1970 mediante el control de la educación, las artes y las letras, con la legislación en la mano, a golpe de subvención a los colaboracionistas.
La escuela dejo de ser un lugar de instrucción intelectual y laboral para convertirse en el perfecto centro de adoctrinamiento..."

No lo veíamos igual de claro el resto de los tertulianos presentes, señalando algunos que ni era tato ni tan generalizado el relativismo y el oportunismo histórico de la izquierda. Aunque si coincidíamos la generalidad en reconocer lo perdida que está la izquierda en el momento de incertidumbre actual.

Más duro y polémico fue el enfrentamiento por la concepción un tanto hermética y tradicional que Antón nos presentó sobre los sexos. En ella nos señaló que seguía habiendo bastante de moda  y postureo en la actual permisividad sexual, homosexualidad, lesbianismo, etc., sin que se afronte lo que muchas veces se da en esos ámbitos, situaciones muy delicadas y problemáticas.

Y en esto nos dieron las nueve, nos echaron de la biblioteca y nosotros seguíamos debatiendo por los pasillos y por la calle... y con los cuadros de Luiso de la mano...

Articularia

Jorge Vilches García (1967-)


Jorge Vilches García (1967) es un historiador español. Doctorado en Ciencias Políticas y Sociología, es profesor de Historia del Pensamiento y de los Movimientos Sociales y Políticos en la Universidad Complutense de Madrid, y lo ha sido de Historia en la Universidad San Pablo-CEU, así como investigador invitado en el Centro de Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de La Sorbona (París IV) y en la Universidad de Roma La Sapienza.

Pertenece al consejo de redacción de la revista Aportes: Revista de Historia Contemporánea y es columnista del periódico Libertad Digital y de La Razón.



Animamos a aportar opiniones sobre este tema, en nuestro apartado de comentarios

A r  t  i c u l a  r i a

lunes, 22 de mayo de 2017

"Ojos de agua" de Domingo Villar


Entre el aroma del mar y de los pinos gallegos, en una torre residencial junto a la playa, un joven saxofonista de ojos claros, Luis Reigosa, ha aparecido asesinado con una crueldad que apunta a un crimen pasional. Sin embargo, el músico muerto no mantiene una relación estable y la casa, limpia de huellas, no muestra más que partituras ordenadas en los estantes, saxofones colgados en las paredes y el libro -ya un clásico- de un gran filósofo del siglo XX sobre la mesilla de noche. 

Leo Caldas, el solitario inspector de policía que compagina su trabajo en la comisaría con un consultorio radiofónico, se hará cargo de una investigación que le llevará de la bruma del anochecer al humo de las tabernas y los clubes de jazz.



Domingo Villar (Vigo, 1971-)

Escritor gallego afincado en Madrid, inauguró su exitosa serie protagonizada por el inspector Leo Caldas con su primera novela titulada Ojos de agua. La segunda, La playa de los ahogados, ha supuesto su consagración en el panorama internacional de la novela negra, obteniendo excelentes críticas y ventas, así como numerosas traducciones. Con ambas novelas ha cosechado un gran número de premios entre los que cabe destacar el Novelpol en dos ocasiones, el Antón Losada Diéguez, el Premio Sintagma, el Premio Brigada 21, el Frei Martín Sarmiento, Libro del año de la Federación de Libreros de Galicia entre otros muchos, y ha sido finalista de los Crime Thriller Awards y Dagger International en Reino Unido, del premio Le Point du Polar Européen en Francia y del premio de la Academia Sueca de Novela Negra.

En mayo de 2014 empieza el rodaje de "La playa de los ahogados", filmándose en diferentes localizaciones de las Rías Gallegas (Panxón, Vigo, A Guarda). El cásting se compone de Carmelo Gómez, Antonio Garrido, Carlos Blanco y Marta Larralde, entre otros. A principios del 2015 el Ayuntamiento de Vigo propone novedosas formas de visitar la ciudad y cuyas guías serán los libros cuya trama se desarrolla en Vigo. "Ojos de Agua" será la primera ruta en ponerse en marcha.