jueves, 12 de enero de 2017

"El corazón de las tinieblas" de Joseph Conrad

Las últimas palabras de Kurtz en El corazón de las tinieblas (¡El horror! ¡El horror!), tan misteriosas y ambiguas como quien las pronuncia antes de morir, son el testamento moral de aquella sombra que Marlow sólo recuerda como una voz que sube de la pesadilla y de la niebla de su propia conciencia. A indagar en esas sombras y a hacer visible la oscuridad se ha dedicado Ángel Mateo Charris, que ha ilustrado la obra de Conrad con 28 óleos. Es el espléndido homenaje que ha preparado Galaxia Gutenberg /Círculo de Lectores para conmemorar el 150 aniversario del nacimiento del autor con la traducción canónica de Sergio Pitol.

Es una de las historias más conocidas de Conrad, y en ella se basaría Francis Ford Coppola para filmar Apocalypse Now. Su obra ha sobrevivido al paso del tiempo como un anticipo a la narrativa moderna.

Joseph Conrad (Berdyczów, entonces Polonia, actual Ucrania,1857 – Bishopsbourne, Inglaterra, 1924)

Su nombre polaco original era el de Józef Teodor Konrad Nałęcz-Korzeniowski, aunque al tomar la nacionalidad británica adoptó el de Joseph Conrad. Nacido en el seno de una familia pertenenciente a la baja nobleza en Berdyczew, Podolia el 3 de diciembre de 1857, en una ciudad hoy situada en Ucrania y por entonces perteneciente a la Polonia sujeta al ocupante ruso. Al quedar huérfano a los doce años, Conrad hubo de trasladarse a la casa de su tío Thaddeusa a Lvov, ciudad entonces bajo administración del imperio austro-húngaro, y luego a Cracovia donde estudió secundaria. Pero a los 17 años, hastiado de la vida estudiantil, viajó hasta Italia y luego a Marsella para terminar enrolándose como marinero a bordo del buque "Mont Blanc" (1875). Esa experiencia cambiaría su vida ya que con ella nacería una pasión, que no abandonó jamás, por la aventura, por los viajes, por el mundo del mar y por los barcos. 

En 1878, para escapar al reclutamiento militar ruso, se trasladó a Inglaterra. Tras lograr la nacionalidad británica (1886) y escribir su primera novela La locura de Almayer, en 1894, a la vuelta de su último viaje a Australia, conoció a su futura mujer, Jessie George, con la que se casó dos años después, residiendo en los años siguientes en el sur de Inglaterra, ya dedicado exclusivamente a su labor literaria, trabajando para la Editorial Unwin, más tarde para el editor Pinker y después para la English Review. Se publican Un paria de las islas (1896), al año siguiente, Salvamento, El negro del Narcissus y Una avanzada del progreso. En 1900 escribe Tifon y Lord Jim, novela en la que evoca el traumático accidente que sufrió a bordo del vapor "Palestine", y que estuvo a punto de costarle la vida. Los años siguientes verán la publicación, con suerte desigual, Tifón, Nostromo, El espejo del mar y de El agente secretoEn 1914, durante un viaje por Polonia, estalla la primera guerra mundial y los Conrad tienen que regresar a Inglaterra por Austria e Italia. Al término de la guerra se traslada a Córcega y en 1923 viaja a Estados Unidos. Poco antes de morir, el 3 de agosto de 1924, aún tiene tiempo para rechazar un título nobiliario que le ofrece el gobierno inglés. 

miércoles, 11 de enero de 2017

"Mi planta de naranja lima" de José Mauro de Vasconcelos


De mayor Zezé quiere ser poeta y llevar corbata de lazo, pero de momento es un niño brasileño de cinco años que se abre a la vida. En su casa es un trasto que va de travesura en travesura y no recibe más que reprimendas y tundas; en el colegio es un ángel con el corazón de oro y una imaginación desbordante que tiene encandilado a su maestra. 

Pero para un niño como él, inteligente y sensible, crecer en una familia pobre no siempre es fácil; cuando está triste, Zezé se refugia en su amigo Minguinho, un arbolito de naranja lima, con quien comparte todos sus secretos, y en el Portugués, dueño del coche más bonito del barrio. 



José Mauro de Vasconcelos (Bangú, Brasil 1920- Sao Paulo 1984)

Hijo de una familia muy pobre, su madre era india y su padre portugués. Pese a estudiar dos años de Medicina en Natal, ejerció en su juventud los más diversos oficios: entrenador de boxeadores, bracero en una hacienda, pescador o camarero. Desde muy joven se interesó por las condiciones de los más oprimidos, como los indios, los garimpeiros o los trabajadores de las haciendas, experiencias que más tarde trasladaría a muchas de sus obras. A partir de su debut literario en 1945 con Banana Branca, combinó sus trabajos literarios con su carrera cinematográfica (fue actor y guionista).

Su obra bebe de la narrativa popular brasileña transmitida de forma oral y está teñida de un profundo respeto y admiración por la naturaleza y una compasiva mirada hacia los más desfavorecidos. Es autor de una veintena de libros de narrativa entre los que destacan: Rosinha mi canoa (1962), Corazón de vidrio (1964), El velero de Cristal (1973), Vamos a calentar el sol (1974) y, sobre todo, Mi planta de naranja lima (1968), que lo convirtió en uno de los autores más populares de la literatura brasileña del siglo XX. Murió en Sao Paulo en 1984. 

martes, 10 de enero de 2017

"La casa redonda" de Louise Erdrich

Un domingo de primavera de 1988, una mujer es agredida en una reserva nativa de Dakota del Norte. Los detalles de la agresión tardan en conocerse ya que Geraldine Coutts ha quedado traumatizada y se niega a relatar lo ocurrido tanto a la policía como a Bazil, su marido, y a Joe, su hijo de trece años. 

En solo un día, la vida de Joe da un vuelco de forma irreversible. Intentará ayudar a su madre, pero esta se atrinchera en la cama sin querer ver ni hablar con nadie. Cada vez más solo, Joe se verá arrojado de forma prematura al mundo de los adultos para el que aún no está preparado. Su búsqueda le conducirá en primer lugar a la casa redonda, un espacio sagrado y de culto para los ojibwes. 



Louise Erdrich  (Little Falls,Minnesota, 1954- )

Escritora americana, novelista, poeta y escritora de libros para niños, desciende de la tribu india ojibwe y es nieta de un ex dirigente de la reserva Turtle Mountain Band of Chippewa, en Dakota del Norte, de la que sigue siendo miembro activo y en cuyas proximidades creció. Vive en Minneapolis (Minnesota) donde es propietaria de la librería independiente Birchbark Books.
Pertenece a la generación de escritores de ascendencia india que han protagonizado lo que la crítica ha llamado "el renacimiento nativo-americano" y ha sido finalista de premios tan importantes como el Pulitzer.

Sus obras incluyen novela, ensayo, literatura infantil y antologías de relatos, en los que es una consumada maestra, lo que demuestra el premio O. Henry Award de cuento que recibió en 1987.
Merecedora de una Beca Guggenheim, Erdrich ha ganado galardones como el World Fantasy Award o el Scott O'Dell.

jueves, 22 de diciembre de 2016

“Lerroux”, de Luis Bonafoux Quintero

“Fui también á ver á Lerroux, porque su presencia me alegra la vista […]. No conozco orador que discursee familiarmente con tanta facilidad. Es la suya una palabra ágil, flexible, insinuante, cálida y aterciopelada... Es una palabra que corre, susurrando, como el agua de un arroyuelo por entre praderas de flores matizadas. ¡Y acompañándola, jaleándola, la picardía de los ojos, siempre reidores!.”

 “Lerroux es en la buena acepción de la palabra, un gran tunante, muy simpático, del cual sí que se puede decir que se las trae. ¡ Es muy largo!... ¡Sabe mucho!... Y su ciencia de la vida no la aprendió en los libros.”

Artículo presentado por María García, miembro de Articularia



Impresiones de la sesión

Lo primero de todo, una amonestación al coordinador por el equívoco horario, que motivó que algunos tertulianos esperaran media hora al haber comentado en charlas anteriores que se podía iniciar la sesión a las siete en vez de a las siete y media. Desde Articularia, por tanto pedimos disculpas a María, a Rosa y a José, por la espera y un tirón de orejas a Luismi por la imprecisión en la información horaria. De momento, y hasta nuevo aviso, seguimos con el mismo horario martes alternos cada 15 días a las 7.30 horas. Nuestra próxima sesión será el día 17 de Enero a la hora señalada justo encima de esta línea. La misma versará sobre el artículo de Enrique Vila-Matas “Pensar sin represión”.

Entrando en el devenir de la Sesión, María nos hizo un entusiasmado recorrido biográfico por la vibrante dinámica existencial de Luis Bonafoux Quintero, por su acerada pluma que usaba como arma punzante contra sus numerosos enemigos y era de los que no dudaba en llegar a un duelo por una polémica de expresión gramatical o de estilo literario. También insistió en que fue un leal amigo de sus amigos: Este fue el caso de su relación con Alejandro Lerroux –protagonista del artículo debatido- conocido como el “Emperador de la Paralelo”. La verdad es que esta relación, entre un ácrata existencial y un exacerbado populista, nos rechinó a todos bastante, pero nos imaginamos que tuvo motivo para mantenerla e incluso estar orgulloso de ella.

Y sin más nos llegó la hora.

En: "Los españoles en París", de Luis Bonafoux. París, 1914

Luis Bonafoux Quintero (Saint Loubez, Burdeos, 1855 – Londres, 1918)

También conocido como “La Víbora de Asnières”, hijo de un francés y una venezolana que finalmente fijaron su residencia en Puerto Rico, en esta isla estudió el muchacho el bachillerato. Con quince años su padre le embarcó para España para que cursara en Madrid la carrera de Medicina; se decidió, sin embargo, por estudiar Leyes, materia en la que más tarde se licenció en Salamanca.

Fue un polemista incansable y anticlerical. Como escribió su amigo José del Río Sainz: “Sentía la obsesión de las cumbres, y allí donde se elevaban, allí iba a herirlas: reyes, príncipes, prestigios de las letras, de la política o de las artes, todo lo que sobresalía tenía en él un implacable censor.”

Fundó periódicos como El Español y El Intransigente; fue redactor de El Globo y El Resumen, corresponsal de Heraldo de Madrid y colaboró en otros muchos como El Liberal, La Unión, El Mundo Moderno (1879-1880)... Un artículo magnífico, "El carnaval en las Antillas", motivó que le expulsaran de Puerto Rico, lugar donde residió bastante tiempo, pues en efecto, fuera de ser uno de los más certeros críticos de la situación política española, era un profundo conocedor de los problemas antillanos. También fue crítico literario, en cuya labor sostuvo una larga polémica con Leopoldo Alas, "Clarín", al que acusó de plagiario de la Madame Bovary de Gustave Flaubert en su La Regenta.

Animamos a participar a todo el que quiera dejar sus comentarios sobre este artículo

                                                                                             
A r t i c u l a r i a

"El año de gracia" de Cristina Fernández Cubas


Un joven seminarista, excelente traductor del griego y del latín, y absoluto ignorante de los códigos del mundo, se ve compelido a protagonizar una extraña peripecia…


En El año de Gracia se reúnen muchos de los elementos de la novela clásica del género—tempestades, naufragios, una isla desierta e, incluso, un especialísimo y ocurrente salvaje…—pasados por el tamiz peculiar al mundo onírico de la autora. 





Cristina Fernández Cubas  (Arenis de Mar,Barcelona, 1945- )

Estudió Derecho y Periodismo en Barcelona. Desde la aparición de su primer volumen de cuentos en 1980, se ha ido afianzando, título a título, como un referente indiscutible para sucesivas generaciones de cuentistas. Ha frecuentado sin prisas, en los últimos veinte años, el cuento, la novela y el teatro, cultivando un "fino horror" que ha inquietado a sus fieles lectores.
Publicó su primer volumen de cuentos, Mi hermana Elba, en 1980, al que le han seguido otros: Los altillos de Brumal (1983), El ángulo del horror (1990), Con Aghata en Estambul (1994), Parientes pobres del diablo (2006, Premio Setenil del mismo año). En 2009, su recopilación Todos los cuentos recibió los premios Ciudad de Barcelona, Salambó, Qwerty y Tormenta. 

Es también autora de novelas —El año de Gracia y El columpio—, una obra de teatro —Hermanas de sangre— y un libro de memorias narradas, Cosas que ya no existen (Premio NH Hoteles para Cuentos, 2001). 
En 2013 decidió utilizar el seudónimo de Fernanda Kubbs para su novela La puerta entreabierta.